Aldo Ferrari Ginevra se acerca al calzado fascinado por los proyectos desarrollados a principios de los años 70 por Ottorino Bossi. El largo periodo de aprendizaje llevado a cabo en el taller creativo de la empresa, en directa colaboración con grandes firmas como: Roger Vivier, Manolo Blahnik, Silvia Fiorentina, Joop, y muchas más todavía, la creciente pasión, el rigor y la sobriedad de las primeras propuestas estilísticas, le permiten entrar como patronista en algunas fábricas de zapatos de calibre internacional. Su actividad de investigación, proyecto y asesoría se extiende por diferentes países. Formación y connotación artística reflejan los cánones estéticos propuestos por el confort total que une moda y nueva tecnología – easy to wear -. Lo atestiguan la exasperación controlada de las hormas, la atención que denotan el estudio de los materiales empleados, el rigor diseñador centrado en la búsqueda de la relación entre horma y valor de uso. Hace una nueva lectura de sí mismo elaborando desde 1998 la línea Aldo Ferrari Ginevra, colecciones de zapatos cerrados y sandalias en las que se permite experimentar y se atreve con decisiones estilísticas de ruptura con los esquemas precedentes. Desde 2003 las colecciones se han ampliado con la creación de una nueva línea, masculina y femenina de incomparables zapatillas deportivas. Tonalidades inéditas, detalles inesperados y mix-match de materiales, son actualmente el lenguaje estético propio de este ecléctico intérprete de la historia del vestuario, colaborador cosmopolita de producciones que hablan al mundo de clase y calidad.